Instalación de Dios al 89%

Podías encontrar en el ciberespacio infinidad de ofertas laborales, y entre los requerimientos siempre estaría la instalación de neurosoftware de control laboral, y con letras pequeñas, la afiliación de más de 1 año a alguna religión.

El ciberministerio de credos y dogmas, realiza constantemente un control estricto sobre cualquier neurosoftware, penalizando severamente a todo aquel que fabrique uno que rompa las reglas. Sus reglas eran muy severas con el neurosoftware de control laboral. Pero ambiguas y escuetas con frameworks de creencias religiosas. La religión era un área difícil de regular, debido a la libertad de culto que figuraba en la DUDH.

Y es por eso que actualmente, la única forma de conseguir trabajo, es afiliándose a una secta religiosa, ya que solo así los empleadores podrán sacar el máximo provecho de la mente de sus trabajadores, y pese a que el ciberministerio de credos y dogmas conoce este problema, no hay nada que pueda hacer al respecto, debido al neoliberalismo del mercado moderno, si el gobierno insinuara la regulación de ofertas laborales, el país entero perdería la cabeza, con ataques DDoS que paralizarían toda la producción.

– Fragmento de un libro que tal vez exista en el futuro

Sobre la censura gubernamental

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Un gobierno que censura información con la escusa de proteger a sus ciudadanos de información falsa es, por definición, un gobierno deficiente.

Por un lado, si la información censurada fuera verdadera, quiere decir que el gobierno miente. Por lo tanto, el gobierno es corrupto y descarado, dispuesto a atropellar las libertades individuales de sus ciudadanos con fines egoístas.

Por otro lado, si la información censurada es realmente falsa, quiere decir que el gobierno no confía en que sus ciudadanos tengan la madurez intelectual como para discernir entre lo verdadero y lo falso.

Este último escenario es también aterrador, ya que da indicios de que el gobierno no se preocupa por que sus ciudadanos tengan acceso a educación de calidad, ya sea por descuido, o porque es más fácil gobernar a ciudadanos iletrados.

Cuando el internet no era real

Yo soy de esa generación en la que el internet era un club secreto, protegido por un aura friki y escondido por el temor al rechazo, alimentado por la soledad y fortificado por el anonimato.

En aquellos tiempos, si amenazabas a alguien con matarlo argumentando que sabías en dónde vive por algún artilugio informático, él se reiría en tu cara con un estruendoso LOL seguido de “se nota que estamos en verano”, y si alguien decía que cometería un atentado terrorista, su comentario se perdería entre otros tantos comentarios incentivando actos de odio, mismos que nunca serían materializados, pero aliviarían la ira de sus autores.

Yo pertenezco a un lugar en el que todos hablábamos tonterías, y nos reiríamos de las tonterías que los demás decían. Pertenezco a una familia intangible, inestable, virtual. Pertenezco a una comunidad de inadaptados, marginados por su timidez. Pertenezco a una hermandad que, pese a su aparente intolerancia, recibía con calidez a los newbies, una calidez que solo personas de nuestra calaña podría comprender.

Vengo de un internet en el que lo que decíamos nunca se materializaría en acciones, solamente en pensamientos, un internet en el que lo que decíamos era un reflejo real de nuestros pensamientos más profundos, y hablábamos sin miedo, porque entre frikis nos entendíamos, y nadie perdería su tiempo leyendo nuestras conversaciones. A quién le importaba por entonces lo que pensaran un montón de inadaptados?

En el mundo real, nos entristecíamos de que nadie nos entendiera, pero cuando nos juntabamos, nos enorgullecíamos de que así fuera. Entre nosotros, no existía el miedo a ser tachado de machista, racista o psicópata, porque, en el fondo, sabíamos que solo bromeábamos, pero a veces hablábamos en serio, cuestionando todos nuestros dogmas. Si alguna vez metías la pata, solamente te creabas otra identidad y comenzabas de nuevo, re-integrarse nunca era difícil.

Yo soy de esos tiempos… esos tiempos en los que el internet no era real. Pero ahora, en dónde está ese lugar? en dónde está esa gente y sus retorcidos pensamientos? en dónde quedó nuestro búnker secreto?